Al cierre de industrias como FATE, de locales gastronómicos emblemáticos como El Palacio de la Papa Frita y a la crisis generalizada de comercios con bajas drásticas en sus ventas se suma el cierre de una de las pizzerías más tradicionales de Lomas. La Continental (Laprida 267), bajó sus persianas en las últimas horas.
El espacio era una referencia gastronómica de Lomas, un clásico que funcionaba como cafetería, bar y pizzería y restaurante. Esa versatilidad lo convirtió durante años en una parada habitual para trabajadores, estudiantes y familias, también de empleados de los locales de Laprida, de Boedo y de las calles vecinas que resolvían su almuerzo con una porción de muzza.
La caída genralizada de consumo y de las ventas, producto de una inflación constante puesta en el aumento mensual y hasta quincenal del transporte público, del combustible, de los servicios y de los alimentos como la carne, impacta en los comercios y les hace imposible sostener una estructura, incluso para locales históricos.










