Estefanía Salazar es una madre luchadora sí las hay: líder de la panadería familiar que debió pausar debido al nacimiento de Nico, su hijo que padece Parálisis Cerebral Mixta y síndrome de West, que también es el motor de los días de esta mamá de Adrogué que con la ayuda de sus vecinos y del municipio logró reabrir su panadería familiar tras dos años de persianas bajas.
En el camino que la llevó a la reapertura el pasado 24 de febrero, Estefanía se nutrió de la ayuda de sus vecinos y el apoyo del Municipio de Almirante Brown, que acompañó la reapertura de esta histórica panadería de Adrogué y brindó asistencia integral a la vecina.
Estefanía tiene 35 años. Mientras la panadería estaba cerrada lanzó “Nicolino Tejidos”: tejía y daba clases de tejido al crochet. Fue la forma que encontró para trabajar desde su casa y poder acompañar a su hijo. Pero el alto costo de los tratamientos, el abandono del padre del niño y el costo de vida hizo que no llegara a cubrir los gastos. Entonces Estefanía se decidió a reabrir la tradicional panadería “Los Dos Hermanos”, un local histórico de Adrogué que había pertenecido a su familia y que llevaba dos años cerrado en Angonelli 1525, esquina San Martín, de Adrogué.
Ella se crio en la cuadra, entre masas levando y olor a pan recién sacado del horno. Entonces con la reapertura no solo recuperó el local tras dos años cerrado, sino que se encontró con la herencia de su familia.
La Comuna tomó conocimiento de la situación que atravesaba Estefanía Salazar, evaluó su caso particular, las necesidades sociales y económicas del grupo familiar, especialmente ante el complejo cuadro de salud que presenta Nicolás y articularon acciones para acompañar a Estefanía en la regularización y agilización de los trámites administrativos correspondientes a la habilitación comercial, con el objetivo de que pudiera reactivar el emprendimiento familiar y garantizar una fuente de trabajo estable.
Las enfermedades de Nico afectan su movimiento, el tono muscular y la postura, y que demandan tratamientos, terapias y controles médicos constantes. El niño tiene encefalopatía epiléptica y un retraso en el neurodesarrollo, con el 90 por ciento de su cerebro afectado.
Gracias a este acompañamiento y al apoyo de la comunidad, el comercio reabrió sus puertas el pasado 24 de febrero, oportunidad en la que recibió la visita de la jefa de gabinete del Municipio de Almirante Brown, Paula Eichel. “Desde el Municipio continuamos trabajando con una política activa de cercanía y presencia en el territorio, acompañando a las familias brownianas que atraviesan situaciones complejas”, sostuvo el intendente Mariano Cascallares.










