La Unión Tranviarios Automotor (UTA) ratificó que desde las 00:00 del viernes 5 de diciembre se iniciará una retención de tareas en las empresas que no paguen la totalidad del salario de noviembre, según informó la organización en un comunicado. El sindicato se mantiene en alerta por el retraso en el pago de los sueldos en varias empresas de colectivos y advirtió que si no se concretan los depósitos antes de la medianoche los trabajadores realizarán una “abstención de tareas” este viernes 5 de diciembre. En concreto, la medida de fuerza, de realizarse, dejará sin colectivos a cientos de miles de usuarios en el Área Metropolitana de Buenos Aires.
“Los trabajadores van a presentarse en las empresas, pero si la plata no está depositada no van a salir los servicios”, explicó Mario Calegari de la UTA. En el AMBA alrededor de 200 líneas transportan unos 9 millones de pasajeros diarios. Buena parte de ellos podrían verse afectados por el conflicto. “No estamos dispuestos a financiar la deuda de las empresas con nuestros sueldos”, indicó el vocero de UTA.
La entidad gremial sostuvo que el salario “es el esfuerzo diario” con el que los trabajadores cumplieron sus obligaciones y constituye “el sustento directo” de sus familias. Y advirtió que sus afiliados “no pueden ni deben continuar trabajando” si no se cumple con ese derecho esencial.
El conflicto se origina en un escenario económico adverso, en el que gran parte de las compañías de transporte sostiene que no disponen de fondos suficientes para afrontar obligaciones salariales básicas. Las diferentes cámaras empresarias del sector advirtieron hace semanas sobre su situación “gravísima”, anticipando dificultades para pagar los salarios y aguinaldos correspondientes a noviembre y diciembre. Durante la jornada, mientras algunas empresas completaron los pagos, otras evidenciaron demoras, alimentando la incertidumbre entre trabajadores y pasajeros.
El salario promedio de un chofer asciende a unos 1.500.000 pesos, monto que, según el gremio, resulta insuficiente para cubrir las necesidades básicas frente a la inflación y la suba constante de precios.










