De Villa Fiorito como Diego Armando Maradona. Erik Florentín, un joven de 16 años se ha convertido en la nueva sensación del fútbol argentino. Portando la icónica camiseta número 10 de Racing, el talentoso zurdo no necesitó marcar ni asistir en las semifinales del Mundial de Clubes Sub-18 para hacerse viral. Su estilo de juego audaz y lleno de gambetas contra el Real Madrid dejó a los europeos asombrados. Un caño que dejó a su rival tirado en el suelo durante el partido le valió comparaciones con el mismo Pelusa, con titulares como «El nuevo Maradona que tumbó al Madrid» del diario AS.
Zurdo, bajito, delgado y encarador, nacido el 14 de marzo de 2009, demostró una madurez inusual para su edad. En los momentos de mayor tensión, su juego se asemejó al de un partido de potrero, con lujos y una visión de juego envidiable que culminaban en asistencias precisas para sus compañeros. En lo que va del torneo, ha destacado más por su desequilibrio que por sus goles, aunque marcó un tanto en la fase de grupos con un remate desde fuera del área en la goleada 4-1 sobre la Pogba Academy.
El pibe no se olvida de sus raíces. Tras su golazo, celebró luciendo una camiseta con la frase «Straight Outta Villa Fiorito» («Directamente desde Villa Fiorito»), un claro y orgulloso guiño a su tierra natal, la misma que dio a luz al mejor futbolista de todos los tiempos. La historia de Florentín es perfecta para alimentar la expectativa y el relato: es argentino, lleva la camiseta 10 y nació en el mismo barrio que Maradona.
La actuación de Florentín ha sido clave para que la Academia logre una hazaña histórica. Después de 22 años sin jugar un torneo juvenil fuera de América, Racing llegó a la final en su primera participación en la historia del Mundial de Clubes Juvenil. En el partido decisivo se enfrentará a «La Masía» del Barcelona, la que muchos consideran la mejor escuela de talentos del mundo. Sin importar el resultado, los pibes hicieron historia, y Erik Florentín se perfila como la nueva perla del fútbol argentino.









