El Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) 8 condenó a prisión perpetua a Alberto Ponce por el crimen de Susana Leiva, vecina oriunda de Glew. Durante el proceso, el asesino, pareja de la víctima, había reconocido que escondió el cuerpo de la joven en el pozo ciego de la casa que tenían en Temperley.
Ponce fue condenado a prisión perpetua, por el delito de «homicidio doblemente calificado por la relación de pareja y convivencia que mantenía con Susana Leiva y por femicidio», ya que el crimen se cometió en un contexto de violencia de género.
El fallo fue resuelto de manera unánime por los jueces, quienes rechazaron el pedido del abogado defensor Sergio Tenuta de declarar inconstitucional la pena de prisión perpetua, y que a Ponce no se lo condene a una pena superior a los 30 años.
La desaparición de Susana fue denunciada por la familia, oriunda de Glew, el 19 de julio de 2013 y su cuerpo fue hallado el 24 de ese mes en el pozo ciego de la vivienda que compartía con Ponce, ubicada en Blanco Encalada al 200, Temperley. Ponce fue arrestado a las pocas horas del hallazgo.
Susana fue estrangulada, recibió cuatro puntazos en el abdomen, golpes en el rostro y su cuerpo presentaba quemaduras de cigarrillo, según confirmó la autopsia. Susana era mamá de un bebé y un pequeño, fruto de una relación anterior a la de Ponce, que al momento del crimen tenía 10 años.










