Un sujeto de 29 años quedó detenido ayer acusado de ser uno de los ladrones que ingresó ayer por la madrugada a la casa de un abogado, al que mataron con un destornillador y a fierrazos en la cabeza en su propia casa de Burzaco, ubicada en Alsina y Montiel. Hasta el lugar había llegado el sujeto acompañado por algunas personas más, que la justicia identificó y busca por estas horas.
El cuerpo del abogado, de 53 años e identificado como Emilio Ramón Osorio, presentaba un puntazo que aparentemente fue realizado con un destornillador y tenía golpes en la cabeza que fueron aplicados con una barreta. De la casa los ladrones solo se habían llevado el teléfono y aparentemente dinero que la víctima habría obtenido por la venta de un vehículo.
El hombre vivía solo, fue encontrado tendido boca arriba en un cuarto tipo galpón, sin signos vitales y atado, con manchas de sangre en el cuerpo. La escena llamó la atención por la ausencia de signos de violencia en puertas o ventanas y el orden casi intacto del inmueble, salvo dos cajones revueltos en la mesita de luz del dormitorio. «Estaba todo impecable», dijeron fuentes de la investigación a Brown On Line.
En la casa estaba todo ordenado y se hallaban en su lugar los elementos de valor como televisores, electrodomésticos, armarios. Los investigadores analizaron las cámaras, hicieron pericias de rastros y detuvieron a una personas que ingresó a la casa de la víctima y fue detenido a la vivienda a la que fue luego de cometer el crimen. En ese lugar hicieron un allanamiento de urgencia y secuestraron teléfonos por orden de la UFI Descentralizada 2 de Almirante Brown, a cargo de Leonardo Kaszewski.
Las cámaras analizadas por la justicia captaron a tres hombres caminando por la vereda hacia la casa de Osorio a las 23:09 del lunes. A las 23:35, las imágenes muestran a los mismos sujetos huyendo del lugar, a quienes se suma una mujer que aparece en la escena durante la huida. A unos 100 metros del domicilio, sobre la misma avenida, la Policía halló e incautó una camiseta de River con manchas de sangre. En las primeras imágenes uno de los ladrones tenía puesta una camiseta de ese club.










