Un presunto ladrón de 22 años falleció el fin de semana luego de recibir un disparo durante una persecución policial que se inició luego de que la policía detectara a un vehículo vinculado a entraderas en distintas casas de la zona, lo persiguiera por las calles de Burzaco y terminara en un tiroteo con el ladrón, que murió horas después de ser baleado en el hospital Lucio Meléndez. El dato insólito del hecho es que un transeúnte se llevó el arma del asaltante.
Efectivos del Comando de Patrullas de Almirante Brown identificaron un Volkswagen Virtus que circulaba por la rotonda de Los Pinos, en Hipólito Yrigoyen y Monteverde, señalado previamente por estar vinculado a diversos robos en viviendas de la zona. Al notar la presencia policial, los sospechosos emprendieron la fuga, iniciando una persecución que se extendió hasta las inmediaciones de la Plaza General Manuel Belgrano. Al llegar a la esquina de las calles Eugenio de Burzaco y 25 de Mayo, los perseguidos detuvieron la marcha.
La policía detuvo a la conductora del vehículo, una joven de 20 años, pero su acompañante bajó del auto e intentó escapar a la carrera ingresando a la plaza.
Según informaron fuentes de la investigación, durante la huida el sujeto apuntó con un arma de fuego a la policía y el oficial repelió la agresión: el disparo dio en la zona del abdomen del sospechoso. Herido, corrió hasta refugiarse en la sede del Burzaco Football Club, en 25 de Mayo y Humberto Primo, donde finalmente cayó y fue reducido por los uniformados. El herido fue trasladado de urgencia al Hospital Zonal General de Agudos Dr. Lucio Meléndez, donde falleció poco después a causa de la gravedad de la lesión.
Un detalle insólito que consta en el expediente refiere al arma del delincuente: testigos y fuentes del caso indicaron que la pistola que portaba el asaltante habría sido sustraída de la escena por un transeúnte que pasaba por el lugar en medio de la confusión. La causa quedó en manos de la Unidad Funcional de Instrucción (UFI) N° 2 Descentralizada de Almirante Brown.
La carátula provisional incluye los delitos de “Robo agravado en concurso real con privación ilegal de la libertad, atentado y resistencia a la autoridad, y homicidio”. Hasta el momento, la justicia considera que el oficial actuó en legítima defensa.










