Un integrante de Aprevide, la Agencia de Prevención de la Violencia en el Deporte, se acercó el sábado a la tribuna y le notificó a una familia de socios históricos de Brown de Adrogué que los dirigentes del club solicitaron a esa entidad la aplicación del derecho de admisión para prohibirles el ingreso al estadio Lorenzo Arandilla, bajo el argumento de que los hinchas insultan a la comisión directiva del club.
«Se acercó una persona y nos comentó la situación, nos notificó que el club había pedido que se aplique el derecho de admisión contra nosotros y nos dijo que antes de aplicarlo quería hablar. La denuncia es porque les decimos chorros y delincuentes a los de la comisión directiva», comentó el socio a Brown On Line. «Mandan a Aprevide para amedrentrarnos. Antes mandaban a otras personas a amenazar a los hinchas», dice Roberto Maggiori, socio vitalicio del club.
El hecho tuvo lugar el sábado en el partido que Brown de Adrogué perdió 1 a 0 en su estadio ante Comunicaciones por la fecha 35 de la Primera B. «Si me ponen derecho de admisión, me encadeno en la puerta del estadio. No lo voy a permitir», dice Roberto. «Quiero que la gente sepa que la comisión manda a apretar a los socios que están en contra de esta comisión directiva», denunció el socio a Brown On Line.
Desde la tribuna bajó el clásico «La comisión, la comisión, se va a la puta que lo parió», tras el resultado adverso del equipo que conduce Fabián Lisa, que marcha octavo en la tabla de la Primera B.

«No somos barra bravas ni mucho menos», dice el socio respecto de que el club solicitó ante Aprevide que Roberto y sus dos hijos no insulten con los epítetos «chorros o delincuentes» a los dirigentes del club. «Nos dijo que si seguíamos diciendo chorros o delincuentes a la comisión directiva de Brown de Adrogué, nos van a aplicar el derecho de admisión. Ese fue el pedido de los dirigentes».
Los hijos de Roberto, apuntados por el club, son la cuarta generación de socios de Brown de Adrogué. Y ya sufrieron «aprietes» por parte de integrantes de cuerpos técnicos que ya no están en el club y que según la familia recibieron el aval de los actuales dirigentes del club de Adrogué, controlado desde hace años por la familia Vairo y cuyo cara visible es el actual vicepresidente del club, Martín Camarero, hombre cercano a la AFA. «En 12 años en el Nacional B no creció nada el club, no hay ni una platea para los socios ¿para qué quieren seguir en el club?«, se pregunta Roberto.
Aprevide les informó: «No podés decirle chorro ni delincuentes» a los dirigentes, bajo apercibimiento de no permitirles el ingreso al estadio, en un hecho insólito que no registra antecedentes. «Si es por eso, no tienen que dejar entrar a nadie a ninguna cancha. Nosotros que somos hinchas verdaderos del club y somos socios desde hace tantos años no podemos cantar nuestro descontento con esta comisión, ¿dónde se ha visto?», dice Roberto, quien pertenece a una familia de socios vitalicios: su padre también fue socio vitalicio y dirigente de Brown en tiempos en que Juan Vairo era presidente del club.









