En el barrio Kanmar de Glew, un hogar se transforma semanalmente en un refugio para decenas de niños y niñas. Se trata de «El Rinconcito de la Infancia», un merendero autogestionado por Noelia Martínez en su propia casa. Actualmente, el merendero inicio una colecta solidaria para juntar ropa de abrigo para los niños y niñas que asisten de forma regular a la institución
Cada semana, aproximadamente 45 chicos y chicas concurren a este espacio para compartir una merienda. Noelia sostiene el merendero con recursos propios.
Con las altas temperaturas, la necesidad de contar con prendas adecuadas se vuelve urgente. Desde la organización solicitan la colaboración de vecinos y vecinas que puedan donar pantalones, buzos, camisetas, camperas, zapatillas, botitas, gorritas, guantes, poleras, pullovers y cualquier prenda de abrigo que pueda ser de utilidad
Más allá de la merienda, «El Rinconcito de la Infancia» ofrece a los pequeños del barrio un ambiente de contención, un lugar donde pueden jugar cómodos y tranquilos.










