En los últimos días, la Policía detuvo a un delincuente acusado de liderar una seguidilla de intentos de secuestro en Longchamps y Ezeiza. Tras una profunda investigación, se determinó que el sospechoso y sus cómplices también eran los responsables del secuestro extorsivo de un joven en Adrogué al que liberaron en Lomas de Zamora.
La alarma se había encendido luego de que varias mujeres denunciaran haber sido abordadas con extrema violencia en la vía pública por un hombre que intentaba meterlas a la fuerza en un auto. Con el avance de las pesquisas, los investigadores confirmaron que detrás de todos estos episodios operaba la misma banda.
Uno de los hechos clave que unió los hilos de la investigación ocurrió durante la madrugada de un domingo en Longchamps, apenas dos horas y media antes de los ataques reportados en Ezeiza. Cerca de las 2 de la mañana, Cecilia y una amiga caminaban por la intersección de la avenida Hipólito Yrigoyen y Bernardo de Rivadavia cuando un Volkswagen Vento negro de alta gama frenó abruptamente cerca de ellas.
Del vehículo descendió un sujeto mientras otros cómplices esperaban adentro. Acto seguido, el hombre levantó la tapa del baúl y, cuando las jóvenes pasaron por al lado, tomó violentamente a Cecilia del pelo para meterla adentro. Afortunadamente, las chicas lograron resistirse y escapar, dando aviso inmediato a las autoridades.
Pocas jornadas antes, el mismo modus operandi se cobró una víctima. Un joven de 23 años que acababa de bajar de un colectivo de la línea 160 en Adrogué fue interceptado por dos criminales armados. Bajo amenazas de muerte, lo obligaron a subirse al mismo vehículo oscuro de alta gama.
Una vez cautivo, los delincuentes lo obligaron a llamar a su familia para exigir una transferencia de 3 millones de pesos a cambio de su liberación. Mientras negociaban el rescate, los secuestradores utilizaron el teléfono de la propia víctima para cargar combustible y comprar provisiones en el shop de una estación de servicio. Una vez cobrado el dinero, trasladaron al joven hasta la localidad de Ingeniero Budge, donde lo liberaron sano y salvo en el cruce de la avenida Olimpo y San Juan.
A partir del rastreo de las cámaras de seguridad y el análisis de las transacciones virtuales, la DDI de Lomas de Zamora logró identificar al sospechoso principal: J.M.L., de 46 años, un delincuente con un pesado historial carcelario.
Los efectivos montaron una guardia encubierta y lograron interceptarlo y detenerlo sobre la avenida Hipólito Yrigoyen al 16.600, en Longchamps (partido de Almirante Brown), donde también se incautó el vehículo utilizado en los ataques.
El imputado quedó a disposición de la Fiscalía Federal N°1 de Lomas de Zamora. Tras revisar sus antecedentes, se constató que el detenido ya registraba condenas previas por robo calificado y portación ilegal de arma de fuego de guerra, habiendo cumplido una pena efectiva en la Unidad Penitenciaria Nº32 de Florencio Varela. La policía continúa con los rastrillajes para dar con el resto de la banda.










