El obispo de la diócesis de Lomas de Zamora, monseñor Jorge Lugones SJ, presidió la misa de exequias por Agustín Rivero, el joven de Temperley asesinado la semana anterior en un hecho de inseguridad.
La misa tuvo lugar este domingo en la parroquia Asunción de María (Temperley Este), fue concelebrada por el obispo auxiliar, monseñor Fernando Rodríguez, y el párroco, presbítero Alberto Tamborino, y contó con la participación de los padres de Agustín, Silvina y Fernando, su hermana Valentina, más familiares y amigos.
“Nuestra comunidad vivió el doloroso episodio del asesinato de Agustín Rivero”, expresó Tamborino, al recordar que Agustín era exalumno del colegio Asunción de María, al tiempo que indicó que la misa de exequias se hizo para “pedir justicia como fuente de paz, fortaleza y consuelo para su familia”.
El sábado, en la misa celebrada en la basílica de Nuestra Señora de Luján, adonde la diócesis había peregrinado como todos los años, monseñor Lugones se refirió a “los problemas que tenemos en nuestras comunidades” y, en particular, al caso de Agustín: “Han matado esta semana un chico en Temperley, entregó todo y lo mataron, (…) la violencia, el suicidio y la inseguridad campean, es lo que vivimos todos los días”.
Agustín Rivero tenia 21 años. Su muerte se produjo el viernes 24 de abril, cuando fue asesinado por un grupo de ladrones que lo asaltaron para robarle el celular. El hecho ocurrió durante la tarde, en la intersección de Dinamarca y Ericson, cuando la víctima volvía de estudiar de la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad Nacional de Lomas de Zamora.
“Lamentamos informar a nuestra comunidad académica el fallecimiento del estudiante Agustín Rivero, ocurrido trágicamente como víctima de un hecho delictivo. Acompañamos con profundo dolor a sus familiares, amigos y compañeros en este difícil momento, uniéndonos fervientemente al pedido de justicia por su memoria”, señaló la institución universitaria en un comunicado.









