La localidad de Claypole celebra este fin de semana su 142º aniversario con un programa que integra actos protocolares, expresiones artísticas y ferias locales. La fundación de Claypole se remonta al 15 de abril de 1884, fecha vinculada a la inauguración de su estación ferroviaria
Agenda de Actividades
Los eventos se desarrollarán en la intersección de las calles 17 de Octubre y Suñé.
Durante todo el fin de semana, los asistentes podrán disfrutar del Encuentro de Emprendedores y Gastronomía Local, un espacio diseñado para potenciar el trabajo de los vecinos y ofrecer una variada oferta culinaria a precios accesibles.
- Viernes 17 (Desde las 15:00 hs): La apertura oficial contará con el Acto Institucional. La jornada estará marcada por la tradición y el folklore, con las actuaciones de Ingenia-Trashumante, Dúo Paredes-Espinosa, Ballet El Bagual, Los Sacha Changos y un cierre a cargo del Grupo Naypa junto al Ballet Irupe.
- Sábado 18 (Desde las 13:00 hs): El escenario principal vibrará con bandas en vivo de diversos géneros, destacándose las presentaciones de La Boina de Don Pedro, La Orquestilika, Sensei y Llamecan Raiquen.
- Domingo 19 (Desde las 13:00 hs): El gran cierre incluirá actividades para toda la familia, desde clases de Zumba y el colorido de la murga Como Suena la Percu, hasta los shows musicales de Axel Benítez y Kevin Leonel.
Claypole: 142 años de historia y pertenencia
La historia de Claypole es un relato de transformación que comenzó mucho antes de que el cemento llegara a sus calles. Su acta de nacimiento oficial se firma el 15 de abril de 1884 con la inauguración de la estación ferroviaria, pero sus raíces se hunden en las antiguas «Chacras de San Francisco», tierras que pertenecieron a la Orden de los Franciscanos antes de pasar a manos de la familia Obligado.
Fue Julia Obligado quien, en un gesto de visión estratégica, donó junto a su esposo, el inglés Pedro Claypole, las tierras para el paso del Ferrocarril del Sud. Este acto no solo permitió que el progreso llegara en forma de locomotora, sino que inmortalizó el apellido de Pedro en la nomenclatura del pueblo.
Un hito fundamental en su historia social ocurrió en 1935 con la llegada de San Luis Orione. La instalación del Pequeño Cottolengo Argentino transformó a Claypole en un símbolo nacional de caridad y asistencia. Su imponente capilla, donde se encuentra el Relicario con el corazón del santo, es hoy un sitio de peregrinación que define el perfil espiritual del barrio.
Durante décadas, Claypole fue el corazón lechero de la zona sur. La estampa de los repartidores de leche a caballo, surcando las calles de barro para entregar el producto fresco en los centros de carga, forjó el ADN de la localidad. Este pasado rural sobrevive hoy en el apodo del Club Atlético Claypole, orgullo de la ciudad fundado en 1923, que lleva la identidad «tambera» a cada rincón del país a través del fútbol.










