Santiago Nahuel López Monte, un joven de 20 años, fue asesinado a puñaladas esta madrugada en una casa de Remedios de Escalada, partido de Lanús. La principal sospechosa es su novia, llamada Naiara Nicol, una adolescente de 16 años que estaba junto al cuerpo al momento en que llegó la Policía y luego huyó. Por el momento, no la encuentran. En un audio que trascendió y en el cual la acusada del crimen se dirigía a la madre de su novio le dijo de modo violento: «No me jodan. Te voy a dejar la casa colador, no me vas a decir cagona a mí, Santiago sabe cómo somos en mi familia». El padre de la joven está detenido en la Unidad 40 de Lomas por tráfico de drogas.
El violento episodio ocurrió en una vivienda de las calles Ceferino Namuncurá y Lituania. En el llamado al 911, la menor le indicó a la Policía que su pareja se había lastimado con una reja y que estaba sin signos vitales. Pocos minutos después, personal de la Comisaría 4ta de Lanús y una ambulancia del Sistema de Atención Médica de Emergencias (SAME) acudieron al lugar, donde la médica constató el fallecimiento del joven.
Durante la primera revisión, la profesional señaló que presentaba dos heridas en el costado izquierdo del torso: una debajo de la tetilla y otra más abajo. Según manifestó la médica, estas lesiones no eran compatibles con heridas producidas por una reja. Al momento de llegar el SAME el joven todavía estaba con vida: llegó hasta la vereda arrastrado por la propia asesina, que intentó simular que el joven se había lastimado con las rejas de la casa.
Al momento de la llegada de los servicios de Emergencia, la adolescente que se encontraba junto a Santiago, le dijo a los médicos que Santiago “estaba vivo”. “Decime a qué hospital lo llevas”, le preguntó la joven a los médicos y luego se retiró de la escena. Por el momento, no aparece.
Micaela, la hermana de la víctima, contó que Naiara le pegaba regularmente al joven al que después terminó apuñalando.
El joven se dedicaba a la albañilería y mantenía con la presunta asesina una relación de noviazgo desde hacía algo más de un año. Los jóvenes vivían juntos, pero la madre de la víctima, una persona inmovilizada por una enfermedad que tiene 65 años, colaboraba económicamente porque el único que trabajaba en la casa era Santiago.
De acuerdo con lo que trascendió, la familia de la víctima denunció que ya en varias ocasiones la adolescente fue violenta con él y que ya lo había atacado en otras oportunidades. Incluso después de apuñalarlo, la asesina llamó a la mamá de Santiago para avisarle lo que había hecho. Y después llamó al 911.










