El próximo miércoles 26 de noviembre la comunidad de Adrogué y sus alrededores será testigo de la apertura de la histórica casona construida en 1872 conocida como Villa Lola. Es uno sus edificios más emblemáticos, un exponente del patrimonio local. Volverá a la vida convertida en un vibrante centro cultural y una de las librerías más grandes de la zona.
Ubicada estratégicamente en Intendente González 921, justo frente a la Plaza San Martín, esta magnífica residencia se alza imponente, conservando el encanto y el esplendor de las primeras quintas de Adrogué. Contemporánea de hitos como el Hotel Las Delicias y parte del paisaje por donde solían caminar ilustres visitantes de la sociedad porteña, Villa Lola fue reconocida oficialmente como Patrimonio Histórico.
Tras un minucioso y prolongado proceso de restauración, el edificio retoma su misión después de cinco años de inactividad. Los trabajos se enfocaron en recuperar elementos originales que atestiguan su rica historia, como sus pisos de pinotea y el antiguo aljibe, garantizando la preservación de la estructura edilicia original.
La nueva megalibrería y centro cultural abarca un total de 786 metros cuadrados, distribuidos en 258 metros cuadrados cubiertos y 528 de superficie descubierta. Más que un punto de venta, el espacio busca ser un verdadero punto de diálogo cultural y un nuevo emblema del espíritu creativo que define a Adrogué. El propósito es claro: preservar, revitalizar y potenciar el legado cultural de la comunidad.
Las amplias instalaciones incluyen tres salas de librería y un hermoso patio interior, diseñado para que los visitantes puedan detenerse a leer, tomar un café o simplemente disfrutar del entorno natural. Con una rica historia a cuestas —que incluso la llevó a ser el escenario de clásicos del cine nacional como Boquitas pintadas— Villa Lola se prepara para albergar una intensa y diversa agenda cultural.
El ambicioso proyecto es impulsado por un equipo interdisciplinario de profesionales de la cultura, con vasto desempeño en el mundo editorial. Entre ellos se encuentra Alfredo Caputo, exdirector de las editoriales Paidós y Gedisa, quien, junto a sus hijas, concibe este espacio no solo como un refugio para la conversación, la lectura y la reflexión, sino como un centro de encuentro y comunidad que trasciende el concepto tradicional de librería.
La agenda inaugural y las actividades futuras incluirán talleres de lectura y escritura, charlas, conversatorios, debates literarios, ciclos de arte y cine, y propuestas especialmente pensadas para el público infantil. Este nuevo centro aspira a ser una síntesis superadora en armonía con el entorno y una dinámica oferta cultural pensada para todos los gustos y edades.










