Al menos dos fábricas explotaron esta noche en el Parque Industrial Ezeiza y la onda expansiva del olor y la nube tóxica se sintió en diferentes lugares como Adrogué y hasta rompió vidrios de casas ubicadas a dos kilómetros del lugar. Vecinos de Canning, ubicado a 20 kilómetros del lugar de la explosión, sintieron las vibraciones en sus casas. Interrumpieron la mano de la autopista Ezeiza-Cañuelas en el sentido de Cañuelas y desvían el tránsito a la altura del peaje de Tristán Suárez.
Se trataría de una empresa llamada Flamia (y no Chemotécnica como se pensaba en un comienzo), que fabrica de perfiles de aluminio y que en estos mismos momentos sigue explotando, según relató un vecino del lugar. «Hay como un olor a pólvora», dijo un vecino sobre la explosión que ocurrió cerca de las 21 de este viernes. Hasta este momento no hay heridos ni fallecidos. «Lo que está en el aire es tóxico», dijo un bombero que trabaja en el lugar.
Plásticos Lagos, una fábrica de envases vecina a la química, también fue afectada por el incendio. Y la casa del propio intendente de Ezeiza, Gastón Granados, ubicada a un kilómetro del lugar de la explosión, contó que estallaron los vidrios de su casa. Al parecer también ardió la planta de Vesprini, vecina a estas dos.
Las bases de salud de Ezeiza activaron el código rojo, porque las explosiones emanan una nube tóxica, por los cual se recomienda no estar al aire libre a las personas ni los animales. Trabajan bomberos de todas las dotaciones cercanas y hasta de Cañuelas.
Hubo destrozos materiales como vidrios rotos en el resto de las fábricas vecinas, como la vecina Sinteplast, pero hasta ahora no se han reportado heridos de gravedad.










