Luego de casi una década de espera, marchas y una lucha por parte de su familia materna, la Justicia de Lomas de Zamora dará inicio al juicio contra el progenitor de «Osita», acusado de abusar sexualmente de ella cuando tenía apenas 4 años. Los hechos, que habrían ocurrido en Banfield, salieron a la luz cuando la menor, que hoy tiene 13 años, asistía al jardín de infantes y su madre, alertada por una docente sobre cambios en su comportamiento físico, inició un proceso de acompañamiento psicológico que permitió que rompiera el silencio.
La llegada a esta instancia de debate oral no fue sencilla y estuvo marcada por constantes obstáculos procesales. Originalmente, el juicio bajo la modalidad de jurados estaba previsto para finales de octubre de 2025; sin embargo, fue suspendido de forma imprevista pocos días antes de su inicio. Según lo resuelto por el tribunal en aquel entonces, la postergación respondió a la necesidad de analizar y someter a contradicción nuevos audios presentados en la última audiencia preliminar.
Esta decisión generó un profundo malestar en la familia materna y la querella, quienes calificaron la medida como una «dilación injustificada» y un acto de «revictimización judicial» que solo sirvió para prolongar el calvario de la víctima.
Desde la representación legal de la familia de Osita, argumentaron que los elementos introducidos por la defensa para frenar el juicio en octubre eran «ilegales e inadmisibles», señalando que violan el derecho a la intimidad y la dignidad de la adolescente. La querella enfatizó que la defensa ya había contado con tiempo suficiente para producir pruebas y que suspender el debate a último momento representó un golpe emocional devastador para una joven que ha visto cómo las instituciones fallaron sistemáticamente en proteger sus tiempos y su integridad.
A pesar de estos retrocesos, el Colectivo «Todxs Por Osita» sostiene que la solidez probatoria acumulada hasta marzo de 2026 es definitiva. Los peritajes psicológicos oficiales, los informes del cuerpo médico forense y el testimonio fundamental de la Cámara Gesell se suman ahora a audios de violencia que, tras ser expuestos en la audiencia preliminar, no dejan margen para la duda.
En dialogo con Brown on Line, la madre hizo hincapié la responsabilidad institucional ante una víctima que entró al sistema siendo una niña y hoy es una adolescente: «Casi una década de espera separa a la niña de 4 años que sufrió el abuso de la adolescente de 13 que hoy exige justicia. El silencio fue el refugio del abusador durante años. Hoy, el ruido de nuestra lucha será el refugio de Osita».
En ese sentid, aseguró que el mensaje que envíe el Tribunal Oral en lo Criminal N°8 será crucial no solo para su hija, sino para todas las infancias: «Cuando la justicia se demora o titubea, el mensaje para miles de niñxs que hoy transitan el mismo horror es el más peligroso de todos: el miedo a contar está justificado porque a nadie le importa. El silencio fue el refugio del abusador durante años, pero hoy el ruido de nuestra lucha será el refugio de Osita».
El juicio se llevará a cabo durante los días 30 y 31 de marzo y el 1 de abril. El entorno de la menor ha convocado a una movilización esos días: «No podemos dejar que la justicia decida entre paredes cerradas. Por eso, convocamos a toda la comunidad, a las organizaciones sociales y a cada persona que sienta que el abuso contra una niña es una herida contra toda la sociedad, a acompañarnos».
Las jornadas arrancarán desde las 8 de la mañana en la puerta de los Tribunales de Lomas de Zamora










