Estudiantes del Instituto de Formación Docente Nº41 delinean por estas horas distintas medidas para resistir la mudanza del turno vespertino desde la actual sede del Colegio Nacional de Adrogué al edificio nuevo de la calle Colombres donde ya cursan otros dos turnos. Dicen que en el lugar no hay suficientes aulas para todos los estudiantes y que pretenden dejar a los alumnos sin el turno noche, el más concurrido debido a que la mayoría de los estudiantes trabajan durante el día y cursan por la noche.
“Estamos atravesando una situación profundamente preocupante. Desde hace años cursamos un edificio que se cae a pedazos y estamos a la espera de nuestro propio edificio definitivo. El problema es que el edificio nuevo de la sede Colombres no está terminado, no sabemos si estará listo para marzo y, además, fue construido con menos aulas de las que necesitamos, sobre todo para el turno vespertino, que es el turno donde la mayoría estudiamos porque trabajamos durante el día. La planificación de ambas alas del edificio es deficiente y no responde a nuestra realidad académica”, denuncian los estudiantes representados por Solange Sanz, secretaria general del Centro de estudiantes del ISFD41.
La propuesta que llegó a los estudiantes es dividir los cursos en dos: una parte del estudiantado sería enviada a la sede del nuevo edificio de la calle Colombres y otra a la Escuela Nº 39, ubicada, según los alumnos, “en una zona insegura, lejos de nuestro recorrido habitual y para quienes salimos a las 22:30, esto no es un detalle: es nuestra seguridad física.”
Ese cambio, implica además “gastos adicionales de transporte, más tiempo para llegar a la estación de Adrogué, y un impacto muy concreto en nuestras rutinas laborales y familiares. Muchas y muchos somos trabajadores, madres, padres, o sostenemos nuestra economía en un contexto nacional durísimo” dijeron los estudiantes que no descartan una toma del edificio para evitar ese traslado.
En el lugar se dictan los profesorados de Historia, Geografía, Filosofía, Inglés, Química, Física, Biología, Lengua y Literatura y Matemática. Los turnos mañana y tarde tiene clases en el edificio de la calle Colombres, mientras el vespertino (nocturno) se cursa en el anexo de ese instituto ubicado en el Colegio Nacional.
Otra de las quejas del alumnado es la falta de información clara. “Mantenemos contacto directo con inspección y con dirección, pero lo único que recibimos son respuestas ambiguas: que se está negociando, que ‘todavía no se sabe’, mientras circula información preocupante que pone en riesgo nuestras trayectorias educativas”, dicen.
Esta semana ya realizaron dos asambleas y no descartan movilizaciones a la jefatura distrital, sobre todo porque una inspectora de esa dependencia provincial había prometido no trasladar el Colegio Nacional al turno vespertino. “Muchos trabajamos todo el día, muchos tienen hijos, y la cursada vespertina no es un capricho: es una necesidad. De hecho, la oferta académica nocturna y de calidad es precisamente lo que hace tan popular al ISFD 41. La matrícula de la mañana y de la tarde no tiene la concurrencia que imaginan y modificar la estructura horaria sería atentar contra el derecho a estudiar de cientos de personas”, dicen.
Los estudiantes dicen que todo esto “se podría haber evitado tranquilamente si hubiesen construido un edificio con las condiciones necesarias para albergar a las nueve carreras con la que cuenta el 41. A veces se hacen estas obras grandes y en su planificación no se tienen en cuenta a las comunidades que las habitan, porque no habría problema si hoy estaríamos en marzo del año que viene disfrutando de nuestro edificio propio con las obras suficientes para albergarnos a todos. Entonces a veces parece que hay como una desconexión entre lo planifica y la realidad para transitar esa planificación”, dice Sanz.
“Entendemos la situación crítica que atraviesa la educación pública a nivel nacional, con un gobierno que ha retirado prácticamente toda ayuda y con un presupuesto que no alcanza. Lo comprendemos. Pero no vamos a permitir que, bajo ese pretexto, se vulneren nuestras trayectorias ni las de nuestros docentes”, sostienen los estudiantes.










