«Están molestos porque les estamos afanando los choreos». Esa frase autoincriminatoria a modo de acto fallido dijo ayer el presidente de la Nación, Javier Milei, en un acto realizado en Junín, donde también se mostró su hermana en lo que fue el acto de lanzamiento de campaña de sus candidatos a las elecciones del 7 de septiembre.
Se trata de un nuevo acto de reconocimiento respecto del escándalo de las coimas de la Droguería Suizo Argentina, por el cual echó de la Agencia Nacional de Discapacidad (Andis) a su amigo y abogado, Diego Spagnuolo, que es quien denuncia el «choreo» al que hizo referencia Milei.
Desde que le pidieron la renuncia hasta que entregó el aparato, Spagnuolo casi no dio señales de vida. Entre el viernes y el fin de semana, desde LLA trataron de persuadirlo para que colabore, y acepte una defensa compartida. Incluso le sugirieron la posibilidad de contratar un abogado –se habló de un estudio muy reconocido de la capital, con amplia experiencia en materia penal-, pero el ex jefe de la ANDIS habría rechazado la oferta, lo que activó todas las alarmas en el Gobierno.
En los audios, Spagnuolo describe el porcentaje de la coima y cómo se reparte: dice que la gente de la Suizo Argentina llama a los proveedores para avisarles que ahora tienen que poner el 8%. Que ya no es más el 5% que se cobraba anteriormente, se supone durante el pasado gobierno de Alberto Fernández. Por eso la definición de Milei de «afanar choreos» tiene toda la lógica.
La investigación judicial delegada en el fiscal Franco Picardi, que tramita el juez Sebastián Casanello, seguía este lunes a paso firme. A los peritajes de los teléfonos celulares secuestrados a Spagnuolo, a Daniel Garbellini –el ex funcionario a cargo de “la caja” de la ANDIS que se tomó 24 horas más que su ex jefe para entregarlos a los investigadores- y el empresario Emmanuel Kovalivker, de droguería Suizo Argentina, se sumaban a partir de esta semana la pesquisa de las computadoras. Recién ayer, Jonathan Kovalivker, hermano de Emmanuel, se presentó en la Justicia para dar su teléfono. Aún no lo había hecho su padre, Eduardo, respetado en el rubro farmacéutico. A los hermanos se los empezó a vincular en estos días además con la cúpula macrista, que le abrió en su momento a esta empresa más puertas del Estado.
La droguería Suizo Argentina empezó en su momento en el rubro con el servicio en farmacias, y después se expandió como proveedora pública. Con la llegada de LLA al poder, se hicieron de más negocios, y aumentaron exponencialmente la facturación, con la distribución y ramificaciones en otras áreas. Fuentes del sector se preguntaban este lunes por la suerte de una licitación del Hospital Posadas. Y por los antecedentes de Garbellini, que tuvo un paso por Pilar durante la gestión del ex intendente Nicolás Ducoté. Durante esa administración macrista en ese distrito del Gran Buenos Aires también trabajó Pablo Atchabahian, que estuvo en la Agencia Nacional de Discapacidad durante la gestión de Cambiemos y estuvo siempre ligado al rubro en esos años. Un jugador de peso del sistema.
Los investigadores procuraban comenzar además a indagar en las visitas a Olivos y la Casa Rosada. Spagnuolo ostentaba un privilegio: según los registros, 38 entradas a la quinta presidencial, y 48 a la sede de Balcarce 50. En tres oportunidades, al despacho de “Lule” Menem, entre febrero y marzo del 2024. A solas. En su descargo de la madrugada del lunes, posteado inéditamente en su cuenta de X, Menem dijo que nunca se había interesado por esa área.










