Mariana se crió en José Mármol, en donde comenzó su transición a lo que hoy es: una mujer trans. «Ya de chica quería realmente ser lo que hoy en día soy», explica y agrega que siempre estuvo acompañada por su familia «y eso es fundamental».
«He tenido muchas adversidades. Siempre recalco que tuve el apoyo de una familia muy constituida. Tener a mi papá y a mi mamá a mi lado, en especial el apoyo de una madre es muy importante en este caso«. Actualmente, Mariana vive en Remedios de Escalada y es activista del colectivo Orgullo Brown, un espacio de militancia browniana por los derechos de las diversidades.
Hace poco comenzó a trabajar como capacitadora en el proyecto «Hilando Fino», un programa de capacitación para disidencias que realicen promoción de los derechos LGBTI+. El proyecto fue impulsado por el Cultural del Suburbio de Longchamps, Orgullo Brown y la cooperativa Las Decididas.

«Los noventa fueron muy duros para la transición de nosotras. Cada una de nosotras tiene algo para contar que es sumamente interesante». A diferencia de años anteriores, Mariana ahora ve «un cambio en la sociedad bastante grande, sobre todo la juventud», respecto a las diversidades sexuales.
Sin embargo, para Mariana queda mucho camino por recorrer. «No hay unidad entre nosotras: eso es lo que me gustaría que pase. Estaría bueno que dejemos las adversidades de lado y nos unamos. Todavía hay muchas peleas internas que tenemos que superar».










