La cuenta regresiva está llegando a su fin. Este miércoles a la 16 la Selección Argentina se enfrentará a Inglaterra por las semifinales del Mundial 2026. En las horas previas a un choque con una carga histórica inigualable, el defensor surgido de Rafael Calzada Nicolás Tagliafico que viene de ser titular y pieza clave en la victoria por 3-1 frente a Suiza, transmitió la confianza y el orgullo de un grupo que volvió a meterse entre los cuatro mejores del planeta tal anticipar que «va a ser un partido con muchos condimentos. No se ven muchos Argentina – Inglaterra».
Apenas consumado el pase a semis, el actual futbolista del Olympique de Lyon no ocultó su emoción por el presente del equipo. «Orgullo, felicidad. El equipo siempre tira para adelante. Tanto esfuerzo y sacrificio valen la pena», expresó el defensor de Almirante Brown. Para el lateral, la clave de este proceso no es casualidad, sino la constancia: «Estamos en una nueva semifinal. Venimos hace 4 o 5 años compitiendo con hambre y buscando lo mejor para Argentina. Hoy estamos entre los 4 mejores y es una felicidad enorme, un orgullo por el grupo, que siempre tira para adelante y quiere lo mejor», agregó.
Fiel a su estilo analítico, Tagliafico reconoció que el equipo busca su techo futbolístico, pero ponderó el oficio y la inteligencia para sacar los partidos adelante en un contexto donde el fútbol está cada vez más parejo. «Queremos jugar mejor, ser la selección que fue el Mundial pasado. Muchas veces hay que mutar, adaptarse y aceptar lo que sucede. El objetivo es ganar», explicó el jugador. En esa misma línea, sostuvo que «es un Mundial y estamos en semifinales» y completó con una definición directa sobre lo que viene: «Hay que clasificar, hay que ganar. A veces jugando bien, a veces jugando mal».
El cruce de este miércoles paralizará al mundo futbolístico y, aunque el defensor sabe de la enorme expectativa, prefirió bajar los decibeles de la histórica rivalidad al señalar que «tiene sus condimentos, pero debemos enfocarnos en que es un partido de fútbol y darlo todo». Asimismo, analizó la jerarquía del rival de turno advirtiendo que «sabemos la calidad de jugadores que tiene Inglaterra. Tenemos que estar lo más finos posible para llegar a la final».
Por último, el defensor llevó tranquilidad respecto al estado físico del plantel tras el exigente alargue del último encuentro, detallando que «la expulsión rival nos permitió controlar más la pelota y correr menos. La Selección terminó bien físicamente». El gran objetivo está a solo dos pasos y el MetLife Stadium de Nueva Jersey espera a los finalistas el próximo 19 de julio. Con el temple de Calzada y el hambre de todo un país, la Scaloneta va por otra noche de gloria.









