Desde el 1 de mayo, los colectivos y subtes del Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) subirán el 5,4%, tanto en la Ciudad de Buenos Aires como en la Provincia, y el subte se irá a $1.490,36, de acuerdo con el cuadro tarifario. El viaje mínimo en la Ciudad pasará a $753,86 para recorridos de hasta 3 kilómetros, en tanto que el tramo inicial en la Provincia se ubicará en $918,35. En un año, el transporte urbano de pasajeros acumula un alza del 39.47% en provincia y 27,01% en CABA, por encima de la inflación del mismo período y la consecuencia es que el usuario viaja menos: -11% en marzo y -21% en abril.
El sistema tarifario vigente en la Ciudad de Buenos Aires y la Provincia establece incrementos mensuales atados al IPC más un adicional de 2 puntos porcentuales. Este mecanismo de indexación automática, vigente desde comienzos de 2026, se aplica únicamente a las líneas bajo jurisdicción porteña y bonaerense. Las líneas nacionales, en cambio, continúan con un esquema diferenciado definido por la Secretaría de Transporte.
El rubro transporte sigue presionando sobre la inflación: en marzo subió 4,1%, por encima del promedio general. Pero también lo hace sobre la canasta hogareña: una familia tipo del AMBA destinó en promedio $101.026 mensuales al transporte público en marzo, en un contexto de fuerte aumento de tarifas y reducción de subsidios.
El cálculo efectuado por el Observatorio de Tarifas y Subsidios del Instituto Interdisciplinario de Economía Política (IIEP – UBA/CONICET) indica que esta erogación incluye principalmente viajes en colectivo y representa el mayor gasto para un hogar.
Menos pasajeros
De ahí que se haya desplomado la cantidad de pasajeros diarios transportados por colectivos en el AMBA durante abril: un -21% respecto a abril del año pasado (en marzo ya había caído un -11% interanual).
Consecuencia de:
- Una merma de las actividades más vinculadas al transporte (industria, comercio, construcción)
- Mayor peso del boleto respecto al salario, ya que el transporte aumentó un 76% interanual en abril, más del doble que la inflación.
- Baja en las frecuencias (por falta de giro de subsidios y mayor costo del gasoil por la guerra) que lleva a la gente a elegir medios alternativos (Uber, bici, moto)










