Hace 30 años, un 12 de abril de 1996, Almirante Brown inauguraba el Hospital Arturo Oñativia de Rafael Calzada, bajo la gobernación de Eduardo Duhalde, quien cortó las cintas del edificio del segundo hospital provincial público del distrito, fundamental para la atención de una amplia región de la zona sur del conurbano, recorremos esos primeros años en palabras del personal que lo vio crecer desde sus cimientos.
Angel Rigamonti (jefe del departamento de Ingeniería del hospital Oñativia). «El 8 de febrero de 1996 me invitaron desde la Municipalidad de Almirante Brown a hacer una recorrida por un hoispital que se iba a inaugurar. Lo que no sabía era que la intención era ofrecerme que me haga cargo de la recepción del hospital. A la semana siguiente nos reunimos con el doctor Maruco y se fueron abriendo paulatinamente todos los servicios. Yo me dedicaba a la industria en esos años, pero acepté el desafío, me fue gustando y me quedé: hace 30 años que estoy acá. En los inicios éramos dos, el doctor Maruco y yo, no teníamos presupuestos y nos asistió el hospital Lucio Meléndez, sobre todo el primer año. Desde ese entonces sigo estando a cargo del departamento de inengiería del hospital, que se encarga de las licitaciones técnias, del control del equipamiento médico, de las calderas, los compresores, las bombas de vacío, la climatización central del hospital y la electromedicina. En estos años se construyó el edificio de la farmacia, el hospital de pediatría, se hicierpon muchas modificaciones internas y me tocó participar en ellas. Se realizó una gran red de oxígeno y aire comprimido central para no tener que andar con los tubos de oxígeno por todo el hospital. Otras de las grandes obras fueron los gases medicinales. Tenemos un compresor que abastece todo el hospital y dos back up, lo mismo pasa con las bombas de vacío. En la electricidad, si se corta la luz tenemos el 100 por 100 del hospital alimentado con grupos electrógenos».










