Franco Tenaglia se ha convertido en una auténtica superestrella de los deportes de contacto. El peleador de Burzaco este sábado volverá a competir después de convertirse en el primer argentino campeón mundial de boxeo sin guantes de la compañía Bare Knuckle Fighting Championship. Se enfrentará, a partir de las 17 (horario de Argentina), contra Mikolaj Banasiewicz por el reconocido torneo War MMA.
Luego de recibir más de 200 golpes, vencer al estadounidense Tony Soto y consagrarse campeón mundial del boxeo sin guantes (BKFC) en octubre del 2024, el “Rey de la calle” será junto a Banasiewicz el combate estelar de la velada de MMA (Artes Marciales Mixtas). En el cronograma también habrá ocho combates más, pero el argentino tendrá su momento a partir de las 17
Franco es de Burzaco, donde se crio y vivió hasta sus 18 años, cuando armó las valijas y fue a buscar su destino a Europa. Terminó siendo “El Rey de la calle”, tal el apodo del joven de 27 años que nació el 30 de septiembre de 1996 y que forjó en el Viejo Continente una carrera que inició peleando como un perro callejero en cabarets de Gales, viviendo en la calle y hasta mezclándose con la mafia albanesa. “Voy a representar a la Argentina a muerte, que sepan que los argentinos tenemos los huevos bien puestos”, dijo Tenaglia respecto de ese desafío.
A los 12 años ya se enfrentaba en las calles a personas mayores, desafiando las provocaciones que amenazaban a su familia, de la que se sentía una especie de jefe por ausencia de su padre. “Quería ser el hombre de la casa”, declaró. Su rechazo hacia este entorno lo llevó a adentrarse en el mundo del kickboxing a los 14 años.
A los 18 años dejó Burzaco, se trasladó a Nueva Zelanda, pero problemas con la visa lo devolvieron a Argentina. Sin dejarse vencer, Franco ahorró lo suficiente y, meses después, emprendió un nuevo viaje, esta vez a Madrid. En la capital española, una casualidad lo llevó a conocer a turistas galeses en una pensión. Cuando un traficante colombiano intentó engañar a los británicos, Franco intervino para defenderlos, dejando fuera de combate al agresor.
Impresionados por las habilidades de lucha de Franco, los galeses lo contrataron como seguridad, aprovechando además su ayuda como intérprete durante sus viajes por España. La conexión con el padre de uno de los británicos, un promotor de boxeo en Gales, abrió nuevas oportunidades para el joven de Burzaco. Después de la partida de sus empleadores originales, decidió establecerse en Gales, donde el promotor de boxeo le brindó alojamiento y apoyo para continuar su carrera.
En la actualidad, Franco reside en Alicante, donde se dedica a la lucha y entrena en el gimnasio Climent, compartiendo instalaciones con Ilia Topuria, reconocido como uno de los mayores exponentes nacionales de las Artes Marciales Mixtas