Por Ramiro Céspedes
Esta tarde desde las 19 el Tricolor vuelve a jugar, esta vez en el estadio José María Moreno ante Merlo, tras el escándalo de la semana pasada ante Dock Sud, que compartió en sus redes sociales un fuerte comunicado en el que aseguran que Franco Tomás Mesa sufrió una fractura de peroné en la pierna izquierda, producto de la infracción cometida por Lugarzo.
Como es de público conocimiento, el pasado domingo, tras el empate en el Lorenzo Arandilla, se desató una situación increíble, que al día de hoy no tiene explicación oficial del lado de Brown de Adrogué. El delantero del Darsenero debió ser retirado en camilla tras un golpe, pero al llegar al borde del campo, fue soltado abruptamente al piso por un camillero de Brown, lo que generó una inmediata reacción por parte del banco visitante.
Tras lo sucedido, se produjo una batalla campal entre jugadores y allegados de ambos clubes, inclusive efectivos policiales, que también se excedieron en su accionar por momentos.
Insólitamente, aún Brown de Adrogué no ha emitido ningún mensaje público para aclarar o dar sus versiones de los hechos, ni dijo si iba a tomar alguna medida con el camillero implicado.
Además del parte médico, la institución nuevamente repudió con dureza lo realizado por el auxiliar, Matías Joaquín Melgarejo. Se lo acusa de haber arrojado “de manera intencional y salvaje” al futbolista en repetidas ocasiones, mientras estaba lesionado. También detectaron al trabajador agrediendo físicamente a personal del club dentro del tumulto general que se armó después.