La verdulería «La Nueva Luna» tuvo en Glew un paso fugaz este sábado: el comercio atrajo a una multitud a su local de avenida Hipólito Yrigoyen 21.368 y por el revuelo que produjo en el barrio generó también una fuerte intervención de efectivos policiales debido al desorden en la vía pública y la falta de habilitación municipal que terminó con la clausura definitiva. Además, el comercio no presentó las facturas de compra de la mercadería, por lo tanto se desconoce el origen.
Según informaron fuentes oficiales, el local no contaba con la habilitación municipal correspondiente y tampoco tenía disponibles las facturas de compra de la mercadería, además de que no emitía facturación a los clientes, una práctica usual en los comercios de este tipo. Durante la inspección se detectó, además, la ausencia de matafuegos obligatorios y otras falencias en materia de seguridad, lo que motivó el decomiso de mercadería y la clausura preventiva del local.
El operativo contó con la participación de personal policial y del Destacamento de Infantería de Glew, luego de que se registraran incidentes vinculados al intento de ingreso desordenado de personas y denuncias por posibles irregularidades comerciales. Las autoridades señalaron que la intervención buscó restablecer el orden y prevenir riesgos para vecinos y clientes. Testigos relataron momentos de tensión, corridas y disparos disuasivos por parte de la policía para dispersar a la multitud.
La mudanza a Glew se produjo luego de que el comercio tuviera que abandonar su ubicación anterior en Guernica, tras conflictos con la gestión municipal de Presidente Perón.
El local es conocidito por comercializar frutas y verduras a valores significativamente inferiores a los del mercado, en un contexto de caída del poder adquisitivo y la consecuente merma del consumo. Desde las primeras horas del día, una multitud colmó la avenida Hipólito Yrigoyen, lo que derivó en desorden en la vía pública y obligó a la intervención policial. La bolsa de papa de 20 kilos a $2500 (anunciaron que iban a vender 300 bolsas a 100 pesos) y otros valores irrisorios actuaron como un imán para vecinos de toda la zona sur: el cajón de tomate a 8 mil pesos, 2500 pesos la unidad de sandía; 8500 el cajón de morrón, entre otras ofertas que difundieron por sus redes sociales.
De ahí que muchos vecinos se manifestaran a favor de la apertura de un comercio que ofrece esos precios en un contexto de crisis económica. Sin hacer mención a la falta de habilitación y de la factura de compra correspondiente, los dueños del comercio se manifestaron en sus redes sociales. «Al final del día pasó una situación que no esperábamos. Esperemos que esto se resuelva pronto y podamos abrir nuestras puertas en Glew», dijeron.
Mientras tanto, algunos vecinos se quejaron de la desorganización del comercio a la hora de la atención. «Querían atender primero a los que compraban por mayor, pero no habían llegado primeros. «Fue una falta de respeto para mucha gente mayor o enferma haciendo filas y no te atendían. Fue un desastre, con golpes, apretones y hasta peleas. Se desmayó un hombre con epilepsia».










