Estudiantes del Instituto de Formación Docente Nº41 intensificaron su plan de lucha para resistir el traslado del turno vespertino desde la actual sede del Colegio Nacional de Adrogué (anexo del instituto) al edificio nuevo de la calle Colombres. Ayer los alumnos se movilizaron desde el ex Nacional hasta Municipalidad y la Jefatura Distrital.
El conflicto se centra en que, según denuncian los estudiantes, el nuevo edificio de la calle Colombres no posee suficientes aulas para albergar la totalidad del alumnado, especialmente el del turno vespertino, que es el más concurrido.
En medio del conflicto, se acercó una nueva alternativa tras un recorrido por la nueva ala de Colombres, en el que participaron la Dirección y el Consejo Escolar. Durante la inspección, se constató el estado de la construcción y la posibilidad de delinear una nueva alternativa para albergar a la totalidad de las nueve carreras que se dictan en el 41 (Historia, Geografía, Filosofía, Inglés, Química, Física, Biología, Lengua y Literatura y Matemática).
Esta nueva propuesta se basa en la reorganización del espacio: la dimensión de algunas aulas en construcción animó a las autoridades a solicitar que se las tabicara o dividiera en dos, una medida que también podría aplicarse al Aula 1 del primer piso y al SUM de planta baja del Módulo 1. Con esta división, se busca alcanzar un número de aulas más cercano a las 40 necesarias para cubrir las secciones del turno vespertino. Proponen la implementación de Propuestas Pedagógicas Combinadas (PPC), permitiendo el cursado asincrónico virtual de ciertas unidades curriculares, especialmente para 3° y 4° años.
Sin embargo, aunque el Centro de Estudiantes solicitó y obtuvo la aceptación para participar activamente en la coordinación de este proceso, incluyendo la selección de las unidades curriculares más apropiadas para la modalidad combinada, en conjunto con los docentes, esta es una propuesta que implica relegar espacios compartidos y necesarios para armar aulas, como la biblioteca o el SUM y acudir a una modalidad virtual combinada que ya demostró ser insuficiente.
A pesar de esta apertura al diálogo sobre la nueva infraestructura, la queja por la falta de información clara persiste. Los estudiantes indicaron que solo recibían «respuestas ambiguas» mientras circulaba información que ponía en riesgo sus trayectorias educativas. La demanda es clara: la cursada vespertina es una «necesidad» para cientos de personas. Como concluyó Solange Sanz, del centro de estudiantes, la situación se podría haber evitado «si hubiesen construido un edificio con las condiciones necesarias para albergar a las nueve carreras».
Otra de las quejas recurrentes del alumnado es la falta de información clara por parte de las autoridades. «Mantenemos contacto directo con inspección y con dirección, pero lo único que recibimos son respuestas ambiguas: que se está negociando, que ‘todavía no se sabe’, mientras circula información preocupante que pone en riesgo nuestras trayectorias educativas,” señalaron. Los estudiantes no descartan la toma del edificio si no obtienen una respuesta favorable.










