Un joven de 22 años identificado como Kevin Mendieta fue asesinado a balazos al ser atacado por un grupo de jóvenes en la calle cuando caminaba junto a su hermano, con quien había salido para ir a comprar a un kiosco de la zona. El suceso fue el fin de semana, en el barrio Las Tunas de San Francisco Solano. Los asesinos fugaron y son intensamente buscados.
El hecho ocurrió durante la madrugada de este sábado, cerca de la 1, en la esquina de España y El Picaflor. Según los datos reunidos en el expediente, Kevin y su hermano salieron a comprar a un kiosco de la zona. Testimonios tomados por los agentes que trabajaron en el lugar señalaron que una patota confrontó a los dos hermanos, en el marco de viejas disputas barriales.
En una entrevista televisiva, la madre de Kevin se refirió al hecho y contó que, mientras descansaba junto al padre de sus hijos, escuchó gritos desesperados desde la calle y una vecina la alertó: sus dos hijos estaban tirados en otra cuadra. Había sido atacados por “los pibes de allá”.
La mujer relató que cuando llegó a la escena vio a uno de sus hijos en el piso y al otro a un costado. Uno de ellos, mientras estaba en el suelo con la ropa rota, le pidió que fuera con Kevin: “Le dieron un tiro”. En medio del caos, con insultos y piedras volando, la familia esperó a que llegara la ambulancia, porque la Policía les dijo que no podía trasladarlos. Finalmente, Kevin fue derivado al Hospital Oñativia, donde fue operado, pero no sobrevivió.
Kevin era padre de una nena de cinco años y sus restos fueron velados dos días después del crimen. En las redes, su entorno más cercano dejó mensajes pidiendo justicia, expresando dolor por la violencia y recordando el cariño que le tenían.
En los mensajes también lo recordaron como alguien solidario: tanto su familia como él participaban en actividades de ayuda y evangelización social en el barrio.
La investigación, a cargo de la Unidad Funcional de Instrucción N°3 Descentralizada de Almirante Brown descartó la hipótesis de un robo como móvil.









