Las panaderías de la provincia de Buenos Aires atraviesan una situación crítica provocada por el aumento de los costos y la caída del consumo. En ese contexto empezaron a vender facturas del día anterior con fuertes descuentos.
La noticia fue confirmada por la Federación Industrial Panaderil de la Provincia de Buenos Aires (Fippba), desde donde advierten que la presión sobre el sector se intensificó en los últimos meses y que, pese a la estabilidad en los precios de sus productos desde noviembre, los costos continúan disparándose, obligándolos a tomar medidas inusuales para sostener el negocio.
El dirigente también detalló que muchas panaderías se vieron obligadas a adaptarse para sobrevivir. Algunas agregaron mesas para ofrecer servicio de cafetería, otras comenzaron a vender tartas o empanadas los fines de semana. También hay negocios en donde incorporaron productos salados o comidas listas para diversificar las ventas.
Una de las estrategias que empezaron a tomar es la venta de facturas del día anterior con descuentos de entre el 30 y el 40%. Una docena de facturas recién hechas cuesta entre $10.000 y $11.000, mientras que la del día anterior se vende a $3500 o $4000
”No es que nos salvamos, pero al menos no perdemos el 100%”, explica Miguel, dueño de la panadería Las Brisas, ubicada en Lomas de Zamora. “Cada vez vendo más facturas de ayer. Antes tenía solo un espacio en el mueble para ellas, ahora casi todo el sector está destinado a esas facturas con descuento”.
La venta de facturas de ayer a mitad de precio ya no es una excepción, sino una estrategia de supervivencia para muchas panaderías del conurbano bonaerense que padecen los aumentos por encima de la inflación que difunde el gobierno nacional.