La fábrica textil Hazan Silvia cerró esta semana su planta en Lanús y despidió a la totalidad de su personal, en medio de una crisis que golpea de lleno al sector. La decisión dejó en la calle a 50 trabajadores y trabajadoras, mientras el gremio denuncia maniobras empresariales para evitar el pago completo de las indemnizaciones y apunta contra el modelo económico del Gobierno: “No podemos competir con China”, resumió el dirigente Guillermo Aguilar, de la Asociación Obrera Textil (AOT).
El cierre fue resistido con una protesta frente al establecimiento, con apoyo de la CGT regional Lanús-Avellaneda, las dos CTA y las 62 Organizaciones Peronistas. A partir de esa acción, el Ministerio de Trabajo de la provincia de Buenos Aires dictó la conciliación obligatoria, que momentáneamente suspendió la medida, a la espera de una nueva audiencia esta semana.
Atribuyen la decisión de bajar la persiana a la crisis económica que atraviesa la industria textil y a la falta de capacidad para competir con productos importados de China.
Los trabajadores protagonizaron, junto a la CGT Lanús-Avellaneda, las dos CTA y las 62 Organizaciones Peronistas locales, realizaron una protesta que derivó en el dictado de una conciliación obligatoria por parte del Ministerio de Trabajo Bonaerense y una nueva audiencia para esta semana.
El secretario general de la Asociación Obrera Textil (AOT), Guillermo Aguilar, cargó contra el dueño de la firma textil de Lanús que anunció el cierre de su planta y la cesantía de 50 operarios, 40 de ellos afiliados y 10 fuera de convenio: «No aprovechó las oportunidades que se le dieron». «Hace 25 años que gana plata y ahora deja a todos los trabajadores en la calle».
El sindicalista mostró su preocupación por la grave crisis que atraviesa el sector textil por la apertura indiscriminada de las importaciones: «No podemos competir con productos de China ni con la apertura indiscriminada de importaciones».
La industria textil argentina atraviesa un momento crítico.
Para agosto de 2025, la producción del sector se desplomó un 18,1 % en comparación con el mismo mes del año anterior.
Este retroceso es particularmente grave si se considera que el promedio industrial nacional cayó apenas un 4,4 %, lo que muestra que la contracción textil casi cuadruplica la media del país.
La utilización de la capacidad instalada se ubicó en apenas 41,5 %, dejando gran parte de las instalaciones productivas subutilizadas.
En el plano laboral, el sector registró 108.000 trabajadores formales, lo que implica una pérdida de 5.000 empleos en el último año.










