Dos delincuentes muertos y una mujer detenida fue el saldo de un enfrentamiento entre un policía bonaerense que se encontraba fuera de servicio, realizando trabajos como conductor de viajes solicitados por aplicación, y tres pasajeros que intentaron robarle el auto.
El episodio se produjo cerca de las 02:40, en Guatemala y Nueva Escocia, de Luis Guillón, partido de Esteban Echeverría, cuando un sargento de la Policía de la Provincia de Buenos Aires, franco de servicio y vestido de civil, se encontraba trasladando pasajeros a bordo de su Toyota Etios blanco tras aceptar un viaje mediante una plataforma de transporte.
Según informa La Realidad On Line, los falsos pasajeros intentaron robarle amenazándolo con un cuchillo. Ante la amenaza, el policía repelió la agresión empleando su arma reglamentaria calibre 9 mm, lo que derivó en un violento enfrentamiento dentro del auto y posteriormente en la calle. Como resultado del intercambio, uno de los presuntos delincuentes murió en el auto, mientras que el segundo falleció a pocos metros del vehículo, sobre la vereda.
Los asaltantes llegaron a cortar al policía en el abdomen durante el forcejeo, pero la herida resultó ser superficial. A unas cuadras del lugar del hecho, detuvieron a la mujer que acompañaba a los ladrones: estaba escondida detrás de vehículos estacionados y presentaba una lesión en la espalda. Fue trasladada al hospital y posteriormente quedó detenida y notificada de la causa por robo agravado en poblado y en banda.
La UFI N° 8 de Violencia Institucional del Departamento Judicial de Lomas de Zamora tomó el caso e investiga a la mujer detenida por el robo y al mismo tiempo investiga si hubo exceso en la legítima defensa por parte del efectivo. Por orden de la fiscalía el arma, la remera ensangrentada y otros elementos personales fueron secuestrados como evidencia. También se dispuso realizar pericias balísticas, relevamiento fotográfico, levantamiento de vainas, análisis del vehículo, secuestro de un cuchillo con hoja dentada y la autopsia de los fallecidos en la morgue judicial.
El violento hecho vuelve a colocar bajo la lupa el debate sobre la inseguridad y el rol de los agentes policiales fuera de servicio que trabajan con aplicaciones, muchas veces expuestos a situaciones delictivas.










