Con manifestantes que le hicieron saber su descontento por su llegada a Lomas de Zamora, donde pretendía realizar una caravana desde el Coto de Temperley hasta la Plaza Grigera de Lomas, el presidente Javier Milei, su cuestionada hermana y secretaría general de la presidencia, Karina Milei, y el legislador y candidato, José Luis Espert, debieron salir corriendo y suspender el acto previsto debido a que centros de jubilados, vecinos, personas con discapacidad los repudiaron, desplazaron a los manifestantes libertarios y la caravana no llegó a la plaza de Lomas.
Llegó hasta Laprida e Hipólito Yrigoyen la caravana y ahí se produjo un coro de insultos contra el presidente, volaron piedras y objetos, con una llamativa conducta de los encargados de seguridad, más preocupados porque los periodistas no se acerquen a Milei que por desarrollar un operativo de seguridad frente a manifestantes que estuvieron más de dos horas esperando la llegada del presidente para repudiarlo.
«Hijo de puta, hijo de puta, hijo de puta», fue el cantito extendido para recibir a Milei, que saludó con cara seria. El presidente se subió a la caravana en Oliven y la avenida Yrigoyen y transitó escasas cuadras mientras se sucedían peleas cuerpo a cuerpo entre militantes de Milei y vecinos que se acercaron a manifestarse. Thiago Román Florentín de 22 años quedó detenido en la Comisaría Primera de Lomas acusado de arrojar una piedra contra la camionetra en la cual estaba Milei.

Milei no habló de las coimas que recibió su hermana sino para decir «son todas mentiras las que dice Spagnuolo, vamos a ir a la justicia», sin darse por enterado que el fiscal Franco Piccardi ya está investigando el circuito del 3 por ciento que su hermana pedía las droguerías como condición para brindarles contratos con la administración pública.
«Vienen porque saben que la gente los va a repudiar. Y se hacen las víctimas enseguida. Acá no lo queremos», dijo una vecina cuya hija es discapacitada. En cuestión de minutos, y ante la creciente presión, los militantes de Milei recogieron sus banderas y abandonaron la plaza grigera. Según testigos, no hubo agresiones físicas de gravedad, pero sí gritos, empujones y una marcada tensión que obligó a la policía a reforzar la vigilancia en la zona.
El operativo se dio por terminado de inmediato ante los insultos de la gente. La custodia trasladó al Presidente a un auto negro, mientras que Espert se escapó en una moto, sin casco, y escoltado por la policía. La imagen de ese escape improvisado se viralizó con rapidez y fue motivo de comentarios irónicos, opacando incluso el objetivo político de la jornada.

La imagen del candidato libertario huyendo sin casco contrasta con el discurso de dureza que el propio legislador suele sostener en sus apariciones públicas. En redes, las críticas fueron feroces: algunos lo tildaron de “valiente en Twitter, cobarde en la calle”, mientras otros ironizaron con que “ni para custodio de Milei sirve”.
Lo llamativo es que en la comitiva de Espert lo acompañó en una camioneta blanca. El diputado fue en moto por Laprida, dobló en Monseñor Piaggio y metros antes de la esquina con Pereyra Lucena el actual diputado nacional se bajó de la moto y se subió a esa camioneta.











