El Sindicato Único de Trabajadores del Neumático Argentino (SUTNA) anuncio un cronograma de paros en las empresas Firestone-Bridgestone (Llavallol), y también en otras plantas de producción como las de Pirelli y FATE. Las medidas de fuerza se dan tras el fracaso de la negociación paritaria en un gremio reconfigurado debido a la apertura de importaciones que puso en la calle miles de cubiertas de China.
“Tal como lo hemos hecho durante los últimos nueve años, defenderemos nuestro poder adquisitivo con el convencimiento de que, de otra manera, sólo nos embarcaríamos hacia un futuro de condiciones económicas y laborales inviables, injustas y denigrantes”, dijeron desde el sindicato conducido por Alejandro Crespo.
Bridgestone y Pirelli ofrecieron 3,3 por ciento a partir de marzo, calculado sobre los salarios de diciembre de 2024, un 6,7 por ciento en junio, sobre los haberes de marzo, y un 4 por ciento en septiembre, calculado sobre la base de junio. Por su parte, FATE argumentó que no está en condiciones de adherir a la oferta, pero manifestó la voluntad de continuar las negociaciones.
El gremio rechazó la propuesta por “insuficiente”, lanzó un paro con movilización y denunció que las empresas buscan llevar adelante una rebaja salarial en el sector y avanzar contra las condiciones laborales de los trabajadores del neumático. Además, Crespo enfatizó que las firmas intentaron impedir el ingreso de representantes del gremio a las fábricas, que se presionó a trabajadores para realizar despidos y que la SIDE habría realizado acciones de inteligencia sobre el sindicato.
El cronograma de paros del SUTNA en Bridgestone, desde el martes 6 a 14, el miércoles de 22 a 6 y el jueves 21 de agosto de 14 a 22.
Según el sindicato la apertura de importaciones indiscriminadas decidida por el gobierno le pega a los trabajadores. «No son las patronales, los dueños ni las grandes corporaciones quienes se encuentran en una emboscada en situaciones como estas, ya que, en la mayoría de los casos, son los mismos propietarios de las fábricas quienes se transforman en importadores, obteniendo enormes ganancias de esa simple operación. En otros casos, sin importar que su patrimonio y sus holdings económicos hayan sido construidos con años de esfuerzo de los trabajadores, mudan sus inversiones a otras actividades de tipo meramente comercial o a operaciones productivas con escasísima utilización de mano de obra, engrosando sus ganancias mientras perjudican a los trabajadores”.










